BARCELONA, España.- El departamento de Bienestar social y Familia de España le sacó la tenencia de su bebé a una mujer de Barcelona, a los siete días de dar a luz. El gobierno consideró que ella no estaba en condiciones de cuidar al bebé, pese a que el centro médico en el que la inseminaron, cuando tenía 50 años, había emitido un informe psicológico favorable para que fuera mamá.

Según la agencia Europa Press, la paciente inició el tratamiento de inseminación artificial en octubre de 2008, en centro médico Teknon, de Barcelona y se sometió al estudio físico y psicológico requerido legalmente.

Según el centro de salud donde se llevó a cabo el procedimiento "se siguió rigurosamente el protocolo asistencial normativo para someterse a tratamientos de fertilidad".

El estudio físico fue favorable y el informe psicológico concluyó que "la personalidad de la paciente no muestra características propias de trastorno (...) y no se valora causa que desaconseje la recepción de óvulos", por lo que la mujer siguió el proceso y dio a luz, mediante cesárea, nueve meses después.

Al séptimo día de haber nacido su hijo, en diciembre de 2009, los médicos alertaron de "un comportamiento por parte de la madre que hace que se activen los protocolos de actuación establecidos por la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia".

En España sólo pueden someterse a tratamientos de fertilidad las mujeres de hasta 40 años, que no presenten problemas de salud mental. Esos requisitos fueron publicados cuatro días antes de que la mujer diera a luz.

Pasaron 22 meses y el niño sigue separado de su madre, que denunció el caso ante el Juzgado número 45 de Barcelona, a la espera de que le devuelvan la custodia del pequeño, que cambió de familia en más de una ocasión.

"¿Cómo puede ser que me declararan apta para ser madre y luego me quitaran la custodia por considerar que no estaba cuerda y no podía prever los riesgos del niño?", declaró a Europa Press la paciente. Ella aseguró que sólo presentaba síntomas propios del posparto.

La mujer se sometió hasta tres veces a una recepción de óvulos -lo que supone un coste de 24.000 euros, aunque el último tratamiento aún está pendiente de pago- hasta que finalmente consiguió quedar embarazada con 50 años. (Especial)